Pasando por un objeto celeste, pude vislumbrar las sombras de aquellos q

ue lo habían habitado y que ya no están.

No había recuerdos, ni bienes y valores que atestiguasen su fugaz pasantía por aquel globo rebosante de hermosura y con

vivencia.

Todo había sido borrado, barrido por la lenta e imparable pisada de Cronos.
En su honor, quedaba, tan solo el suspiro de l@s superiores, que dejaba flotando en el aire un espeso aroma a decepción.
Ningún ente tomo parte de su extinción, ni para bien ni para mal.

Los dejaron disfrutar, tal como ellos querían. Disfrutaron la vida sin conciencia. Disfrutaron de la vida de otro

s seres, sin siquiera agradecerlo.
Sombras tan grandes como las de un mastodonte. Más en sí, sombras falsas,

proyecciones magnánimas de seres mínimos, egoístas y arrogantes.
No cabía el perdón ni el olvido, nunca cupo. La absolución se gana con arrepentimiento verdadero y acción, no con palabras echadas al viento para salir de una encrucijada, tejida a base de auto-mentiras y una vasta irresponsabilidad para con uno mismo y su hogar.
Su estadía se podría haber prolongado indefinidamente, de ellos así haber

lo querido… Más por sus actos faltos de control, su lugar en la eternidad ha sido borrado.

L@s alt@s esperaron y esperaron. Su gran paciencia es interminable. Podrían haber actuado a favor de los seres que sufrían por la soberbia y el desaforo de los mínimos. Más las sacro legis actionis lo impiden. Y a su libre albedrío a los mínimos dejaron.
Tarde se dieron cuenta de su error, tarde reaccionaron y pronto perecieron. Gran ironía, viniendo de parte de aquellos que vivían tan rápido, acaso deberían tener los frenos en desuso…

Aun así, todo olvido tiene su alpha y omega, pronto un ocaso caerá y con el amanecer de una nueva era, la luz iluminara lo necesario y la sombra oscurecerá en proporción.
Dando lugar a otra oportunidad de lograr armonía, cuando todo error haya sido


expiado…

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